Estimados
miembros de la Junta Directiva, Colaboradores,
Colaboradoras, amigos y amigas de SOS Paraguay,
Estoy asumiendo la Presidencia de la Junta Directiva
de SOS Paraguay en sustitución de nuestro
querido amigo el Esc. Arsenio Ocampos.
Vaya tarea difícil sustituir al estimado
“Ñito” quien ha dado (y seguirá
dando) tanta energía a la organización,
representando y promoviendo sus objetivos. Él
permanecerá en la Junta Directiva pues
su apoyo y constante aliento es fundamental
para continuar con las tareas emprendidas.
Me tocan desafíos importantes en el proceso
ya iniciado por Arsenio. Por un lado, trabajar
con los colaboradores y colaboradoras en la
implantación de los planes estratégicos
del 2009 – 2016 alineados a nuestra Visión
y Misión. Por el otro, acompañar
las tareas que hemos acordado con la oficina
regional respecto de nuevos estándares
en la búsqueda de generar mayor impacto
con nuestro trabajo y, fundamentalmente, ampliar
nuestra cobertura para aquellos más vulnerables
y necesitados.
El rol de Presidente de la Junta Directiva es
circunstancial. Desde que formo parte de la
misma, hace casi 10 años, la razón
principal de mi presencia es aportar algo en
la búsqueda de generar oportunidades
para aquellos que menos tienen, misma filosofía
de todos y cada uno de los miembros que la componemos.
Estoy muy orgulloso de pertenecer a SOS Paraguay
pues nuestros programas han demostrado no sólo
que impactan en los lugares en donde están
asentados, sino también que son ejemplo
para otras organizaciones que ven en nosotros
eficiencia, compromiso, objetivos y principalmente
honestidad en el manejo de los fondos.
En las reuniones que hemos tenido hemos consensuado
el foco de nuestro trabajo: niños, niñas,
mujeres y familias. Las acciones de fortalecimiento
familiar para la prevención del abandono
y la generación de entornos estables
es un fin muy ambicioso en momentos de dificultades
económicas, alta movilidad social y desintegración
de las familias. Es así que buscaremos
que nuestros programas Educativos y de Salud
estén con este mismo enfoque para que
como organización, in totum, se oriente
a ese fin.
Es por ello que uno de los desafíos más
importantes que tenemos como SOS Paraguay es
que la gente sea consciente de su responsabilidad
social, sea cual fuere su ámbito de acción.
A veces, es más cómodo ocultar
las cosas bajo la alfombra o pretender que “otros”
nos resuelvan el problema. En la medida que
esta actitud prevalezca, no solamente la apatía
será la constante sino el fatalismo de
no poder cambiar las cosas.
No alcanza que solamente organizaciones como
la nuestra se preocupe por la situación
de vulnerabilidad de niños, niñas
y mujeres. También lo deberían
estar todos los integrantes de la sociedad que
están en nuestro entorno directo, aquel
en donde interactuamos diariamente. En ellos
debemos influir para que la generación
de oportunidades y la prevención del
abandono sea una misión personal.
Debemos ser agentes de responsabilidad,
todos y cada uno de nosotros. Ya no es sustentable
la apatía. Los que están alrededor
nuestro deben saber que los problemas existen
y solamente entre todos y todas podremos alterar
el rumbo de las cosas.
Este es nuestro desafío adicional: crear
oportunidades y generar responsabilidad colectiva.
Seguro estoy de contar con la ayuda de todos.
Seguro estoy que todos y todas mantendrán
el mismo compromiso que han demostrado hasta
hoy, lo que particularmente nos enorgullece
de formar parte de SOS Paraguay.
Muchas gracias.
Carlos J. Ramírez M.
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