"Velar
por el interés de los niños" es la premisa
que debe seguir una acogida cualitativa.
El objetivo de "Quality4Children" es hacer realidad
en toda Europa una acogida adaptada a las necesidades individuales
de los niños e implantar las directrices necesarias
para ello, también a nivel político. IFCO
(International Foster Care Organisation), FICE (Fédération
Internationale des Communautés Educatives) y Aldeas
Infantiles SOS son los organizadores de un proyecto en el
que han tomado parte 32 países europeos.
En el congreso de Gmunden, que ha contado con participantes
de 54 países europeos, ha vuelto a ponerse de manifiesto
lo que realmente significa "velar por el interés
de los niños". Los niños y jóvenes
que no pueden crecer con sus padres (sólo en Europa
y Asia central se estiman en dos millones) son los verdaderos
expertos en la materia. Ellos juegan un papel clave en la
búsqueda de soluciones para mejorar sus oportunidades
de desarrollo.
Así, también fueron invitados a Gmunden algunos
jóvenes para compartir sus vivencias personales,
hablar de su visión de la realidad y de lo que les
pesa en el corazón y poner su experiencia al servicio
de "Quality4Children". Un joven irlandés
resume así la situación de los afectados:
"Si en los estudios de mercado se pregunta a los consumidores,
¿por qué en el ámbito social se pregunta
a los productores?" "Nosotros estamos al margen.
Nos escuchan pero no actúan en consecuencia",
añade un joven holandés. Las condiciones de
vida y de desarrollo de los niños y jóvenes
de acogida (pero también de niños que crecen
en el seno de su propia familia) no corresponden en muchos
aspectos a sus necesidades. Los jóvenes desean participar
explícitamente. "Tenemos la experiencia. Tenemos
ideas creativas. Tenemos otro punto de vista. Debemos someternos
a vuestras decisiones. Nosotros somos la parte más
importante del sistema."
El pedagogo social alemán Klaus
Wolf comparte la misma opinión: los niños
tienen derechos inalienables, incondicionales e innatos.
Nosotros no somos quienes se los damos. No es suficiente
con proclamarlos con buenas palabras". Andrew Hosie,
profesor universitario en Glasgow y especialista en materia
de la acogida residencial, lo corrobora, "para poder
aconsejar primero hay que escuchar".
¿Calidad para todos los niños?
"Nos gustaría que "Quality4Children"
fuera válido para todos los niños",
ha declarado al principio el presidente de FICE, Theo
Binnendijk, que ha inaugurado el congreso junto con el
presidente de IFCO, Chris Gardiner, y el presidente de
Aldeas Infantiles SOS, Helmut Kutin.
Una visión que comparte igualmente
el pedagogo social Heinrich Kupffer quien, a su vez, hace
una pregunta provocadora: ¿por qué todo
el mundo habla de la calidad de la educación en
la acogida infantil y no en el seno de las familias? Según
Kuppfer, hay familias a las que les iría mejor
si siguieran el modelo de algunas instituciones. El hecho
de crecer en la familia biológica no es necesariamente
sinónimo de calidad. Y si el congreso está
consagrado a la "calidad de la educación",
esta exigencia de calidad debería prevalecer para
todos los niños, también para aquellos que
crecen en el seno de sus familias.
Pero conseguir calidad no es tan fácil.
Los pedagogos deben hacer gala de creatividad en su trabajo,
ser libres, no someterse excesivamente a las normas, pues
lo que para un niño está bien puede no ser
la mejor solución para otro. Según Kupffer,
sólo se podría recurrir a los estándares
en cuestiones organizativas, como la formación,
y serían importantes para el reconocimiento social
y la comunicación entre colegas de diferentes países.
No obstante, la calidad en la educación no se limita
simplemente a seguir estos estándares, sino que
implica un trato determinado con las personas, el compromiso
de los empleados y una cierta imagen humana. Un estadio
de madurez que debe ser desarrollado. Y, como declara
en su ponencia la pedagoga de Viena Eva Dreher, por "desarrollo"
no se entiende algo exclusivo de la infancia y la juventud,
sino que hoy en día se ve como un proceso que dura
toda la vida.
Trabajar juntos
En el congreso se trataron multitud de temas
y se reunieron muchos especialistas, representantes de
organizaciones para intercambiar opiniones y trabajar
conjuntamente por una meta común. La necesidad
de tirar de la cuerda en la misma dirección, destaca
asimismo el presidente de IFCO, Chris Gardiner, en sus
palabras de bienvenida. Pero no se puede olvidar en ningún
momento la participación de los jóvenes:
"Pongámonos a la altura de los niños",
desafía el presidente de Aldeas Infantiles SOS,
Helmut Kutin.